Hora de Jeffersonville: ...

Amada Perla de Su Corazón:

El honor más grande del mundo es mío. El Señor me está permitiendo que Él mismo se presente a usted, para Él poder hablarle a usted directamente, por medio del vaso que Él escogió antes de la fundación del mundo para hablarle y revelarle toda Su Palabra.

No es algún hombre de Dios, es Dios Mismo, la Columna de Fuego, el Espíritu Santo hablándole directamente a usted de labio a oídos, y nosotros tenemos el honor y el privilegio de llamar a Su profeta escogido: NUESTRO PASTOR.

Nunca preguntándonos si lo que escuchamos es de un hombre, su pensamiento, su idea o su interpretación de la Palabra. Es Dios Mismo hablándonos el ASÍ DICE EL SEÑOR.

Yo sé que la gente simplemente se atraganta con eso, pero nosotros Lo bebemos. Porque Esto es lo único que nos calma la sed y satisface nuestra alma. Son las Palabras de Vida Eterna. Para nosotros, Esta es la Voz de Dios. Es el Mensaje de la hora. Por lo tanto: ¡es la Palabra, la Voz, las Cintas, O NADA!

Nosotros estamos unidos bajo un Liderazgo como Israel en la antigüedad. Un Dios, vindicado por una Columna de Fuego, y revelándose a Sí Mismo por medio de Su profeta como la Palabra. Hoy, el mismo Dios, la misma Columna de Fuego, la misma manera. Dios no puede cambiar Su naturaleza. Su programa no puede cambiar de aquello con lo que Él comenzó, porque Él es infinito y Su programa y Sus ideas son todas perfectas.

Es por eso que tenemos una gran expectativa de escuchar lo que Él nos revelará el domingo. Él dijo que ha cubierto todos los extremos, y por dentro y por fuera, y aún lo mostró por la Escritura y su cronología, al punto que sabemos que este Mensaje es absolutamente la Verdad. No hay error.

Pero el domingo, el Espíritu Santo va a tomar el Mensaje y ubicarlo donde ahora Se encuentra. Él va a traerlo de donde comenzó, trayéndolo hasta el tiempo presente. Bebamos un poco de lo que Dios va a decirnos y revelarnos el domingo por medio de nuestro pastor:

Ustedes son la perla de mi corazón, los que han sido engendrados para el Señor, por el Espíritu y por la Palabra de Verdad. Yo oro y pido que el Señor los bendiga y los mantenga entrelazados con los lazos del amor de Cristo.

El Señor me hizo almacenar Alimento para ustedes; verduras buenas, de aspecto saludable, aquí en este tabernáculo. Y hoy ustedes van a recibir una carga de cinta completa. Esta les revelará a Jesucristo en la hora en que vivimos. Este Mensaje les sustentará y fortalecerá. Les dará la fortaleza espiritual para la tarea que está por delante.

Permítanme decirles una vez más, pues sé que les encanta escucharlo: ustedes son ese número selecto, ese número predestinado, los únicos que lo escucharían. Ustedes son la Novia elegida que no caería, sino que se aferraría de esa Palabra sin importar lo que el resto del mundo tuviera que decir al respecto. ¡Ustedes son la Novia Palabra!

Dios les ha revelado a ustedes este gran misterio, y ése es un nuevo Nacimiento. Ahora, Él está reuniéndolos en donde la revelación está perfectamente en armonía. Dios expresándolo a través de Su Palabra con los mismos hechos, las mismas cosas que Él hizo, haciendo que la Palabra se manifieste en ustedes.

Que nunca lo olviden: el Espíritu Santo únicamente, es el Revelador de la revelación Divina de Cristo, y lo ha sido por todas las edades. Recuerden, ¡en todas las edades! ¿A quién vino la Palabra del Señor? Únicamente al profeta.

Yo soy consciente de que le estoy hablando a miles en la cinta, tenemos un ministerio de cintas alrededor del mundo. Y parece ser que podemos grabar una cinta aquí que es diez veces mejor que en cualquier otro lugar. Yo sólo espero que todos los hombres que escuchen esta cinta, y todas las mujeres, entiendan.

Ahora depende de ellos si quieren escuchar alguna cinta, pero no quiero que se pierdan esto. Ustedes gente de las cintas, allá en las selvas y donde sea que Lo oigan, escuchen ahora.

Tenemos cintas acerca de lo que creemos. Tenemos cintas sobre la disciplina de la iglesia, de cómo nos comportamos en la iglesia de Dios, de cómo es que tenemos que llegar aquí a reunirnos y sentarnos juntos en lugares Celestiales.

Yo espero que todos en la cinta capten eso. Si fallan, regresen de nuevo a esta cinta. No sé cuánto tiempo más estaré con ustedes. Recuerden, Ésta es la Verdad del ASÍ DICE EL SEÑOR. Esta es la Verdad, es la Escritura.

La Cabeza y el Cuerpo han llegado a ser una unidad. Es Dios manifestado en ustedes, Su pueblo. Por eso es que el esposo y la esposa ya no son dos; son uno. Dios y Su Iglesia son uno, “Cristo en usted”, la revelación grandiosa de Dios.

Esta no es idea mía, es Su Poder; es Su Palabra. Él lo prometió y aquí está. Él dijo que estaría aquí y aquí está. Ustedes son los hijos de Dios. No que ustedes lo serán; ¡USTEDES AHORA LO SON!

Llena nuestra copa Señor, la levantamos Señor, ven y sacia esta sed de nuestra alma. Pan del Cielo, aliméntanos, hasta que no queramos más. Llena nuestra copa, llénala y sananos.

Qué tiempo de avivamiento tendremos alrededor del mundo cuando nos reunamos el domingo a escuchar: Cristo es el Misterio de Dios Revelado (63-0728) a las 12:00 p.m. (hora de Jeffersonville).

El Hermano Joseph Branham

 

 


 

Escrituras para leer antes del servicio:

San Mateo 16:15-17
San Lucas, capítulo 24
San Juan 5:24 y 14:12
1 Corintios, capítulo 2
Efesios, capítulo 1
Colosenses, capítulo 1
Apocalipsis 7:9-10